Adam Smith y los economistas clásicos

 

Adam Smith es considerado por muchos como el padre fundador de la Economía tal y como se la conoce hoy gracias a la publicación de su obra de “Investigación de la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones” en 1776  (conocida abreviadamente como “La riqueza de las naciones” ).

 

Adam Smith era filósofo, catedrático de filosofía moral en la universidad de Glasgow y ante todo una persona humanista, y con esa base estudió la forma en la que se sucedían las relaciones económicas en la sociedad y su incidencia en la prosperidad material de las mismas. Ese estudio se plasmó en “La riqueza de las naciones”.

Es llamativo desde luego que una única obra tuviera tanto éxito como para colocar a Adam Smith en el pedestal de padre fundador de la teoría económica moderna, pero no lo es tanto si tenemos en cuenta que su obra fue realmente concienzuda, (Adam Smith tardó según parece más de una década en tenerla lista) extensa y novedosa.

Con anterioridad a Adam Smith no es que no se hablara nada de economía, pero las cosas que se escribían eran más parciales y sobre todo orientadas a lo que era la gestión de la economía del soberano o del Estado y no tanto a explicar o teorizar sobre la economía del conjunto de la sociedad. En España, por ejemplo, surgieron ya desde el siglo XVI los arbitristas, que eran estudiosos de muy diversa índole que escribían un memorial o solicitud al rey para que tomase determinadas medidas fiscales o financieras.

En muchas facultades de económicas nada obliga al estudiante a leer la obra de Smith y normalmente un licenciado sale de la carrera con un conocimiento anecdótico de su obra (como me pasó a mí), no obstante, cuando uno se pone a leer “La riqueza de las naciones” se da cuenta de que estamos realmente ante una obra maestra y que muchas teorías posteriores podría decirse que son desarrollos, matizaciones o profundizaciones de las ideas que ya habían sido expuestas por Adam Smith.

 

Después de Adam Smith y durante la primera mitad del siglo XIX en el Reino Unido hubo otros economistas que siguieron ese hilo conductor dejado por Smith, entre los que destacaron David Ricardo, Robert Malthus y Jonh Stuart Mill que junto con el propio Smith componen lo que algunos han denominado los economistas clásicos.

El enfoque de estos economistas clásicos era básicamente liberal en el sentido de que defendían que el funcionamiento libre del mercado con la mínima interferencia del Estado es la solución que acaba siendo la más beneficiosa para la sociedad en su conjunto. Este beneficio conjunto que se produce cuando cada uno persigue “egoístamente” su propio beneficio es lo que Adam Smith nombró como “la mano invisible” en lo que es la metáfora más conocida de la historia del pensamiento económico.

En el lado opuesto de Adam Smith encontraríamos al alemán Karl Marx, ya en la segunda mitad del siglo XIX, pero incluso teniendo en cuenta esa oposición hay que señalar que Marx asumió y respetó muchos de los puntos de partida indicados por Adam Smith aunque luego sus conclusiones respecto a la política económica fueran totalmente contrarias.

¿Quieres saber más sobre La Riqueza de las Naciones? No te preocupes, en las siguientes entradas iré exponiendo y comentando sus ideas más importantes. ¡No te los pierdas!


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