Por qué es muy improbable que el bitcoin se convierta en dinero
Me hubiera gustado escribir unos cuantos post acerca del dinero antes de meterme en estos berenjenales de las criptomonedas, pero la actualidad manda y algunas personas me han sugerido que me meta en este tema ya, así que allá vamos…
Estamos en un momento en el que cada
vez más personas están empezando a desconfiar del dinero fiat (por resumir
mucho, el dinero que manejamos todos los días). El motivo es que los bancos
centrales para intentar evitar las parálisis económica provocada por la
pandemia están monetizando la deuda de
los Estados, imprimiendo dinero a tutiplén por decirlo de una manera más
simple, e históricamente esa es una actuación que en 99 de cada 100 veces acaba
derivando en la llegada de una inflación fuerte (entendida como incremento
generalizado del nivel de precios).
En 2008 fue una estrategia que
funcionó, y los bancos centrales manejaron las expectativas de inflación
diciendo que la expansión monetaria era temporal y limitada (y el mercado
tragó), pero ahora va a resultar mucho más difícil convencer al mercado porque
si ha habido muchos países que han seguido acumulando deuda en tiempos de crecimiento
y con un punto de partida mejor, ¿Van a ser creíbles unas expectativas mejores
en un entorno económico más estresado y con unos niveles de deuda que
prácticamente se han triplicado respecto a hace diez años? Parece difícil.
En este contexto, algunos
especuladores (o inversores según se mire) están considerando que cuando la
situación estalle definitivamente, el bitcoin o alguna otra criptomoneda puede
convertirse en el dinero del futuro, un refugio estable y no manipulable de valor
frente al “tramposo” dinero fiat de los Estados. Podría decirse que para
algunos economistas liberales esto sería un casi un sueño hecho realidad porque
sería quitar poder al intervencionista Estado en favor de una economía más
libre y menos intervenida, y de hecho algunos de ellos con mucho prestigio (Juan
Ramón Rallo me viene a la cabeza en España) “construyen” argumentos para
concluir que el bitcoin tiene buenas posibilidades de convertirse en el dinero
del futuro, lo cual en mi humilde opinión es confundir la necesidad con el
deseo…
He leído y escuchado a bastantes
defensores del bitcoin, pero creo que nunca acaban de responder con claridad a
varios aspectos esenciales que invalidarían las buenas expectativas a largo
plazo del bitcoin y que explico a continuación:
1. En
general el valor de cualquier cosa se compone de dos elementos, que son su
utilidad y su escasez relativa. Si algo es muy útil pero podemos disponer de
ello sin ningún trabajo y de forma prácticamente ilimitada su precio tenderá a
0. Por otra parte si algo es muy escaso pero no tiene absolutamente ninguna
utilidad también será difícil que a largo plazo aguante cualquier valoración.
Sobre la percepción generalizada de escasez y utilidad se constituirá un
consenso que dará lugar a un precio. La percepción de escasez y utilidad desde
luego puede ser afectada en gran medida por el marketing del producto y el
precio de mercado a corto plazo puede desviarse mucho de su precio natural (generando
burbujas o chollos), pero sin utilidad y escasez, a largo plazo no hay nada que
hacer.
Una vez
expuestas las bases del valor analicémoslas en relación con el bitcoin.
El bitcoin
tiene unas propiedades útiles como sistema cuenta e intercambio y sus
defensores argumentan que es escaso porque, por una parte, el sistema está
construido para limitar el número de bitcoins en circulación para que no llegue
a superar los 21 millones de bitcoins y por otra parte adquirir o minar
bitcoins requiere un trabajo o un coste real en forma de consumo energético y
capital informático…Hasta aquí vamos bien, tenemos buenas propiedades
(utilidad) y escasez…o no…
El defecto de
este razonamiento era evidente desde hace mucho tiempo, pero se ha acentuado
más en las últimas semanas con los movimientos de una criptomoneda que nació
como una broma, el dogecoin. La cuestión es que las propiedades del bitcoin no
son escasas, ¿Por qué bitcoin en lugar de Litecoin o Ethereum? Si Bitcoin se puede
clonar con todas sus propiedades, (o incluso mejores) ¿Por qué pagar 50.000
dolares por un bitcoin si puedo pagar 25.000 por otra criptomoneda que comparte
sus propiedades? Eso sería lo mismo que si pagáramos el doble por un kilo de
oro sacado de la mina A frente a un kilo de oro extraído de la mina B siendo
ambos de la misma calidad, solo una moda o una “locura colectiva” podría llegar
a justificar esa situación.
2. Supongamos
que realmente a los bancos centrales se les va la mano del todo y el mundo
determina que realmente hace falta una criptomoneda, en ese caso alguien podría
pensar…”Bueno, el marketing y el historial del bitcoin son los mejores y más
extensos y eso también cuenta y aunque técnicamente sea cierto que hay
cuasibitcoins por ahí circulando, el consenso más probable sería la adopción
del bitcoin y por eso merece la pena apostar por el bitcoin”…Frente a ese
razonamiento cabría hacer algunas observaciones. Por una parte, ese
razonamiento sería admitir que el resto de criptomonedas deberían irse a la basura,
sería como en los inmortales “sólo puede quedar uno”, en segundo lugar
estaríamos haciendo ya una apuesta, en el sentido de que no podríamos estar
seguros de que el bitcoin ganaría esta guerra de consensos.
3. Sigamos
con el caso de que solo puede haber una criptomoneda. Su adopción debería ser
por consenso, en ese caso imagínate que eres del 99,99 de la población mundial
que no tiene criptomonedas y alguien te plantean dos alternativas:
A)
Adoptamos el bitcoin o cualquier otra
criptomoneda existente y hacemos ricos a sus poseedores mientras tú tienes que
pagar ese peaje de adopción de tener que incorporarte a un sistema que ya está
creado que va a hacer inmensamente rico a los especuladores que han ganado en
su apuesta por esa criptomoneda.
B)
Partimos de cero y creamos una criptomoneda
nueva que cambia tu dinero actual por la criptomoneda de nueva creación que va
a ser igual o mejor que la de la alternativa A.
Pues lo normal
y más justo a mi modo de ver sería optar por la opción B, en lugar de la A…
Mi conclusión
final es que es imposible que el conjunto de criptomonedas existente prospere a
largo plazo, que es improbable (aunque no imposible) que en el futuro cercano
(de aquí a 15 años) acabemos utilizando alguna criptomoneda, pero aún en ese
caso me parece más lógico que la criptomoneda que vayamos a utilizar no esté
aún inventada.
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